ciencia y arte
¿Cómo es
posible que sonidos tan preñados de futuro salgan de pronto de un convento de
monjas mexicanas?
Se pregunta vossler.
Y se
responde; “su curiosidad por la mitología antigua y por la física moderna, por Aristóteles y harvey,
por las ideas de platón y la linterna mágica de kircher… no hubiera prosperado
en las universidades pedantes y temerosamente dogmáticas de la vieja España”.
Tampoco prospero México mucho tiempo.
Sor Juana
nos deja un texto revelador, al mismo tiempo declaración de fe en la
inteligencia y renuncia a su ejercicio: la respuesta sor filotea. (Libro que
aun no logro obtenerlo)
Defensa
intelectual y de la mujer la respuesta es también la historia de una vocación
que no la tentara. Su curiosidad no es
la del hombre de ciencia sin la del hombre culto que aspira a integrar en una visión
coherente todas las particularidades del conocimiento.
Presentía un oculto
enface entre todas las verdades. Al referirse a la diversidad de sus
estudios, advierte que sus contradicciones son más aparentes que reales “lámenos
en lo formal y especulativo”
Las ciencias y las artes, por mas contrarias
que sean, no solo no estorban a la comprensión general de la naturaleza,
“sino la ayuda, dando luz abriendo camino
las unas a las otras, por variaciones y ocultos enlaces… de manera que parece
que se corresponden y están unidas en admirable trabazón y concierto”
Si no era
mujer de ciencia, tampoco era un espíritu filosófico, porque carecía del poder
que abstrae. Su sed de conocimiento no
esta reñida con la ironía y la versatilidad y en otros tiempos hubiera escrito
ensayos y critica. Si no vive para una idea,
ni crea ideas nuevas: vive las ideas, que son su atmósfera y su aliento
natural.
Octavio paz.
